"En lo alto de una eminencia, se alza vigilante y dominadora
la vetusta fortaleza seguntina,
que a pesar de las muchas transformaciones sufridas
al correr de los siglos,
todavía conserva el fiero empaque de un castillo medieval".
Francisco Layna Serrano
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| Castillo de Sigüenza. Patio de armas. |
Hemos estado en Sigüenza, a celebrar nuestro aniversario. Sigüenza, donde "el tiempo se detuvo en piedra y memoria"... la ciudad donde "el Doncel sigue soñando"...
4 de mayo de 2026
Nos hemos alojado en el parador, regalo de los chicos. Un maravilloso castillo medieval del siglo XII, construído sobre una alcazaba árabe, edificada a su vez sobre un asentamiento romano. Con su tradicional mobiliario castellano y en un enclave repleto de historia, en medio de bellos espacios naturales.
Después de instalarnos y comer, pues llegamos a mediodía, recorrimos un poco las dependencias, para situarnos y empaparnos de su esencia. Cerca de nuestra habitación, desde un hueco estrecho en la pared, descubrimos una capilla románica del siglo XIII. Os pongo algunas fotografías, que aunque ya sé que no soy buena con la cámara, os dará una idea de lo que os hablo.
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| Algunos rincones del castillo, convertido en Parador |
Después de descansar un poco, salimos a explorar y ver Sigüenza, con la desagradable sorpresa de que como era lunes y el fin de semana había sido puente, todo estaba cerrado por descanso, por lo que nos tuvimos que limitar a recorrer sus empedradas calles. ¡Maravillosas, por otro lado! pero cansadas pues la mayoría están en cuesta.
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| Callejeando por Sigüenza, zona de calle y plaza Mayor |
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Algunos rincones de la zona
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5 de mayo de 2026
A la mañana siguiente, después de desayunar, ya sí pudimos visitar la catedral, aunque la fachada principal estaba en obras, cubierta con andamios.
Visitamos la nave principal, el claustro, donde se encontraba alineado un maravilloso rosario de cristal, que me recordó otro que habíamos visto una vez en Zaragoza.
La Catedral de Santa María
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Algún detalle del interior
Hicimos una visita con audioguía: El retablo de Santa María la Mayor... la capilla de las reliquias... el retablo de Santa Librada... el coro... el jardín del claustro... y la famosa escultura funeraria de Martín Vazquez de Arce, "el Doncel". Luego visitamos el museo diocesano y seguimos recorriendo calles, teniendo que conformarnos con ver fachadas porque la mayoría de las cosas seguían cerradas hoy martes. Como por ejemplo, la casa del Doncel.
Volviendo en una oscura madrugada por la vereda inerte, del otero, vi la sombra de un joven caballero junto al azarbe helado reclinada. Una mano tenía ensangrentada y al aire la melena, sin sombrero ¡Cuánta fatiga en el semblante fiero, duro y quebrado como el de su espada! – Tan doliente, tan solo y mal herido. ¿adónde vas en esta noche llena de carlancos, de viento y de gemido? Yo vengo por tu sombra requerido, doncel de la romántica melena, de voz sin timbre y corazón transido. Rafael Alberti
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En las aceras de la calles toman el sol viejas y niños.
Las casas son graves, unas con escudo de piedra sobre el portal,
otras mas nuevas tienen casi todas las ventanas cerradas, algunas flores sobre
los alfeízares. Los portales mudos y sombríos.
Pio Baroja

Subimos y bajamos calles, atravesamos puertas, y por mas vueltas que dábamos siempre aparecíamos cerca de la catedral o del castillo, ejes de la vida en la ciudad. Comimos en un restaurante de la plaza Mayor y nos retiramos al parador, que amenazaba lluvia y estábamos cansados. Disfrutamos de nuestra estancia y cenamos en la cafetería. Al día siguiente, de vuelta a Madrid, pensábamos visitar Guadalajara.
Tríptico que teníamos en la habitación
6 de Mayo 2026
GUADALAJARA
Después de recoger, desayunar y pasar
por recepción, nos despedimos del castillo y emprendimos el regreso a
Madrid. Habíamos decidido parar en Guadalajara y dar una vuelta por su
centro histórico, ya que no lo conocíamos
a pesar de estar a un tiro de piedra de Leganés.
La entrada en la ciudad fue un poco caótica, no la conocíamos, y "google" no nos ayudó mucho. Aun así conseguimos llegar y aparcar en el centro, eso sí en "zona azul", y nos dispusimos a patear la ciudad.
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Iglesia de San Ginés
Lo primero que nos encontramos fué la Iglesia de San Gines, y la plaza de Santo Domingo. Seguimos toda la calle Mayor y nos fuimos encontrando cosas curiosas: tal como el comendador del Tenorio, o una original talla de una torre de libros ejecutada sobre un tronco de árbol. |
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| Esculturas callejeras |
Después fué la iglesia de S- Nicolás el Real junto a la plaza del Jardinillo.
Y la iglesia de Santiago.
Continuamos hasta la Plaza Mayor, donde se encuentra el Palacio Dávalos y el Ayuntamiento.
Seguimos hasta la plaza de España, donde nos encontramos con el Palacio de los Duques del Infantado, ahora convertido en el Museo de Bellas Artes de Guadalajara. Entramos a visitarlo.
Muy interesante las salas dedicadas a las culturas que han pasado por la provincia: qué hacían para subsistir... sus creencias... Una vitrina dedicada a "La Botarga"
Un conjunto de salas a cual mas especial: Cuadros, esculturas, cerámicas, tapices... Allí se nos fué toda la mañana.
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| Palacio de los Duques del Infantado |
Y si interesante era el contenido del museo, el continente del palacio era una maravilla; obra maestra de Juan Guas y el escultor Egas Cueman, construído en 1482 para el II Duque del Infantado.. Una fachada impresionante, el patio de los leones y la galería del jardín. |
| Patio de los leones del palacio del Infantado |
Se nos hizo la hora de comer y la hora de volver. Tomamos algo en Rodilla y emprendimos la vuelta no si antes prometernos que volveríamos pronto a visitar lo que nos quedó por ver.
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| "La Botarga" |