1 de noviembre de 2014

31 DE OCTUBRE: HALLOWEEN

     Un pequeño apunte:




     La palabra "Halloween" es una variación escocesa de la expresión inglesa "All Hallows' E ven"  que significa: víspera de todos los Santos.  

29 de octubre de 2014

PEQUEÑOS GIGANTES

     ¿Conocéis o habéis seguido el programa concurso de Telecinco "Pequeños gigantes"?

   Tanto si lo conoceis, como si no, quiero haceros participes del éxito de María y Alvaro que han quedado los primeros en la final de individuales. y los segundos, por un punto de diferencia, en la final por grupos.

¡¡Mi enhorabuena 
y un fuerte abrazo para ellos!!



     ¡Ah!, que la mayoría no sabéis quien son María y Alvaro...!!

     Pues os diré quien es María. La nieta de mi cuñada Josefa, es decir una sobrina-nieta de Pepín. Alvaro es su pareja de baile desde hace unos años. Ella ha crecido antes,  ya le tocará a él y se nivelarán. Pero como veis tiene una energía...

     Lo publico porque ya os he dicho que tenemos una familia de artistas en muchas actividades y aunque el blog lo tengo mas bien dirigido hacia mi familia propiamente, esta es la familia de Pepín, que tambien es la mía y ademas son noticias felices y estamos necesitados de ellas.

     Si quereis ver el baile de la final, que fue un rock, os pongo un link para que pincheis en él, porque no he sabido subir el video a la página.



¡¡Que lo disfruteis!!


28 de octubre de 2014

DULCE DE MEMBRILLO

     Con la llegada del otoño, llegaron productos apetitosos que solo se encuentran en esta estación, como por ejemplo los membrillos. ¿Os gusta el dulce de membrillo?, pues a mí sí, y acompañado de un buen queso, da igual fresco que curado, es un bocado delicioso.

     Pues bien, cuando nos regalan membrillos, de las huertas caseras, claro, que son los que huelen bien (no quiero decir con esto que los que se compran en las fruterías huelan mal, no, simplemente: no huelen) Pues, como decía, cuando nos los regalan siempre hacemos un poco de "dulce".  Y ayer tocó.

     Mi cuñada nos trajo membrillos y nos pusimos manos a la obra. Pepín me preparó los membrillos, yo rematé el trabajo y...

Aquí tenéis nuestra obra  



 ¿Queréis probar a hacerlo?. Pues aquí os doy las indicaciones de como nosotros lo hacemos.


27 de octubre de 2014

LA MIRADA DE LOS ANGELES

SINOPSIS

      Cuando ya lo has perdido todo, puede que alguien quiera destruirte también a ti. 
     Tras la muerte accidental de su hijo pequeño, Ebba y Mårten se trasladan a la isla de Valö para rehacer su vida. Ahí, se instalan en una granja en la que vivió la familia de Ebba hace muchos años. Pero la tragedia los sigue acechando, y un incendio, a todas luces provocado, saca a relucir la historia siniestra que pesa sobre la granja. 


5 de octubre de 2014

EL MAESTRO DEL PRADO

SINOPSIS

     Esta aventura se inicia en 1990, cuando Javier Sierra tropieza en las galerías del Museo del Prado con un misterioso personaje que se ofrece a explicarle las claves ocultas de algunas de sus obras maestras. Visiones místicas, anuncios proféticos, conspiraciones, herejías y hasta mensajes que parecen llegados del "otro lado" inspiraron  a maestros como Rafael, Tiziano, el Bosco, Juan de Juanes, Botticelli. Brueghel o el Greco. Y según ese inesperado maestro, lo que todos ellos dejaron escrito en sus pinturas es tan sobrecogedor como revolucionario.


4 de octubre de 2014

CRÓNICAS DE OTROS TIEMPOS

Un poco mas...

    Después estaban el tabaco y el algodón.

     Aparte de lo que se sembraba y producía para el auto-abastecimiento de la familia, supongo que haría falta generar dinero para comprar las cosas necesarias en una casa aparte de la alimentación y aunque en ocasiones se practicaba el trueque, pues el abuelo, según le oí comentar muchas veces a mamá, cambiaba a los portugueses trigo por café, se sembraban otros productos que luego se vendían.

     Uno de estos productos era el tabaco. Mamá hablaba también de las veces que de soltera le había tocado ir a quitar la flor o a atar las manillas del tabaco para colgarlo. Yo recuerdo haber visto las grandes hojas colgadas en los techos de los secaderos.  No sé qué se hacía con el tabaco después de seco, supongo que se enviaba a plantas transformadoras o cooperativas.

     Os pongo una foto en una plantación de tabaco. Es posterior a la muerte del abuelo Cecilio e incluso papá también nos había dejado hacía poco. Supongo que sería tío Arsenio el que lo llevaba. 

Aquí me tenéis, entre el tabaco,
con la hija de una prima de mamá

     No sé si se sigue sembrando algo de tabaco, pues desde que construyeron los canales y metieron el regadío en la zona, la gente se dedicó mas al maíz y yo he visto cerrados los respiraderos de muchos secaderos de tabaco, suponiendo que ya no se utilizan para tal fin.

Secadero de tabaco
     Otro de los productos que se sembraban era el algodón.  Había que recogerlo con mucho cuidado pues había que sacar de su envoltura la especie de copo esponjoso blanco,  para que no se ensuciara mucho, pues en ello estribaba la calidad del algodón y en lo que lo podían valorar las empresas que se hacían cargo de él. También mamá hablaba de ello y de lo tapadas que tenían que ir para  hacer estos menesteres y que el sol no les quemara la piel.
Y aquí, entre el algodón
     De todas formas, hasta donde me alcanza la memoria, no recuerdo nunca haber visto al abuelo trajinando en el campo, él era como Felipe II, dirigía los trabajos desde su sillón, aunque bien es verdad, que cuando él murió yo solo tenía catorce años. En cambio sí recuerdo a los tíos en esas tareas. Aunque uno de ellos se dedicaba mas al tema de la electricidad pues, como ya os dije, tambien el abuelo llevaba la gestión de la luz en el pueblo.

     Por cierto Ignacio, me dijiste que no recordabas que hubiéramos coincidido  los dos de pequeños en casa de los abuelos . ¿No recuerdas una ocasión en que nos mandaron a vender hojas, o ramas, de té y recorrimos todas las casas del castillo?. No sé si fue para que nos sacáramos unas monedas. ¡¡Qué gracia, me acabo de acordar!!

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Frase:

"Entre el recuerdo y la memoria hay mucha diferencia:
el primero es la depuración de la segunda".                  Antonio Gala


30 de septiembre de 2014

CRÓNICAS DE OTROS TIEMPOS


Sigue...

      Aparte de cabras y cerdos, los abuelos tenían otros animales. Por ejemplo las ovejas. No sé cuantas había pero era un rebaño; y para cuidarlas tenía un pastor. ¿Os hablé ya de él?. Daba un poco de miedo, aunque era muy buena persona. Se llamaba Emeterio y era como de cuento... como de cuento de miedo. Bajito y con chepa, tenía pocos dientes y separados. Llegaba todas las tardes con su zurrón y su cayada después de dejar las ovejas en un corral que estaba algo mas alejado de la casa.  Se sentaba al lado de la lumbre a dar el parte y comer el cocido, que la abuela le reservaba del de mediodía. Ya os dije, creo, que en el pueblo  exceptuando en las fiestas, que mataban algún pollo, todos los días del año se comía cocido. ¡Tenían poco que pensar!.

     En el mismo corral en que se guardaban las ovejas, allá por las traseras de la calle Real, había gallinas. Y todos los días la abuela iba a darles de comer y recoger los huevos. Yo la acompañé muchas veces y la ayudaba a buscarlos en los nidales. 

     También en el corral de casa había algunas gallinas, que andaban  por todos lados, la abuela las llamaba para darles de comer: "pitas pitas pitas" y ellas se arremolinaban a su alrededor. ¿Sabéis que yo me comía huevos crudos?. Supongo que por indicación de la abuela o de las tías... lo cierto es que según lo recogía del nidal, le hacía un agujero por la punta, le echaba un pellizco de azúcar y ¡¡lo sorbía!!... ¡Puaff!.

     Otro animal que había era un burro... ¿o burra?, que algunas veces cargaba con el serón de los melones, o las aguaderas de los cántaros. E incluso con alguno de nosotros, para ir al Pedroso. También estaba el mulo, "Minuto", ¿Lo recordáis?. Ya os hablé de él, cuando fui con papá al Pedroso, que para arrearlo decía -corre, corre... minuto, medio minuto, minuto y medio-...

                                                                                   Continuará.... un poquito mas.


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     ¡Ah!, Ya está identificada la dama misteriosa de la fotografía en el corral. Aurelio ha recordado que era la hija pequeña de tío Saturnino, el primo de papá que vivía en Plasencia. Tenía dos hijas, la mayor se llamaba Carmela, era modista, y precisamente he sabido que le hizo el traje de novia a tía Fe. No recuerdo el nombre de la pequeña, la de la foto. Al morir papá perdimos el contacto con la mayoría de sus primos, pero en aquel tiempo siempre que íbamos al pueblo, y parábamos en Plasencia para coger el autobús, pasábamos a visitarlos o ellos hacían por vernos.  Probablemente su hija estaba pasando las fiestas en el pueblo. ¡Uf, que descanso!.

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Frase:

"No soy el producto de mis circunstancias, soy el producto de mis decisiones"                                                                                                        
                                                                                                           Stephen Covey.

27 de septiembre de 2014

CRÓNICAS DE OTROS TIEMPOS

      ...continuación

      Os he contado lo que recuerdo que se guardaba en la bodega. Bueno, se me olvidaba lo de la leche. Creo que os dije que los abuelos tambien tenían alguna cabra, que al igual que los cerdos, pasaba un cabrero por las mañanas recogiéndolas para llevarlas al campo y las devolvía por la tarde. Cuando llegaba, la abuela se sentaba en una banqueta o sillita baja a ordeñarla y después cocía la leche en una gran sartén; cuando la vaciaba en la lechera las paredes de la sartén se quedaban impregnadas de una capa gruesa como de nata, que nosotros rebañábamos con una cuchara y estaba deliciosa.

    Ahora os contaré lo que recuerdo que se guardaba en la troje. Entre otras cosas, los melones y las sandías. Nada que ver con los que compramos ahora. Los melones eran puro azúcar y las sandías, de esas que crujen cuando las abres y que al verlas se te hace la boca agua, llenas de pipas negras -¡¡No sé que moda es esa de las sandías sin pipas!!.  No sé donde tenía el terreno en el que se sembraban, pero sé que entonces eran de secano, que es la fruta mas dulce. Algunos melones se colgaban en el techo del pasillo, con una especie de rejilla que se hacía de juncos y duraban hasta Navidad, o mas. Cuando salía algún melón o sandía  que al abuelo le parecía excepcional, guardaba las pipas, después de secas,  para simiente del próximo año y las metía en unos cántaros que también estaban en la troje. Las había de melón, de sandía... y de calabaza.

     En una ocasión, Aurelio se dio un susto de muerte. No sé si uno de los tíos o el abuelo le mandaron que subiera a por un melón y cuando abrió la puerta de la troje para subir, por poco se cae de espaldas al tratar de huir. Le habían puesto en lo alto de la escalera, el cascarón de una sandía convertido en una cabeza, con los huecos de los ojos y grandes dientes, y una vela encendida dentro. Igual que las calabazas que ponen ahora en la noche de halloween, pero que en aquel entonces ni se había oído hablar de tal fiesta.

     En cambio a mí, en uno de los ventanucos de la troje me dejaron un año los reyes, unos calcetines grises largos, una naranja y unas monedas.

    Ignacio dice que sentado en los peldaños de la troje, con ocho años, aprendió a hacer crucigramas con el ABC del abuelo.

     Había otra finca, "La Cortina", que dependiendo de la época del año, sembraban una cosa u otra. Y así,  aparte de los melones... las sandías... los cántaros de simientes... y algunos aperos de labranza, en la troje había: garbanzos... trigo... cebada... Ya veis lo que la troje daba de sí... Subir allí, era una aventura.
                                                                          Continuará...



Esto es por regalaros una foto de la zona.
La casa de enfrente de los abuelos, y donde yo nací.

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Frase:

"Un amigo es uno que lo sabe todo de tí y a pesar de ello te quiere"
                                                 
                                                                          Elbert Hubbard.


     

24 de septiembre de 2014

CRÓNICAS DE OTROS TIEMPOS

     Este tiempo de atrás, hablando con mi primo Ignacio me recordó y rectificó alguna de las cosas que yo había puesto, con dudas, en la página de la casa de los abuelos. Por ejemplo me confirmó que solo había una alhacena, al lado izquierdo de la chimenea, o que la tinaja del agua no estaba al final del pasillo sino en la bajada del escalón a la  cocina, (que no deja de ser el final del pasillo...). Aunque creo que cosas que él me dijo y yo no recordaba, lo siento Ignacio, las confundía con la casa de sus otros abuelos. 

    Voy a completaros lo que dejé pendiente de la casa en mi anterior post, pues en esa conversación recordé algunos detalles. Y estas crónicas son de mis recuerdos.

     Os dije que os hablaría de la bodega y la troje. Pues bien, la bodega era un cuarto-despensa lleno de cosas ricas. Siempre estaba muy oscura. Creo que había unas tinajas con aceite, pues el abuelo tenía algunos olivos; también estaba la artesa donde se amasaba el pan, que luego, se llevaba en unos tableros, a cocer al horno de la tahona, y una vez cocido, se guardaba en la bodega, en una tinaja. Creo que ya os conté que el pan se hacía para toda la semana y que la abuela no dejaba nunca comer el pan del día. (Ignacio, lo que había al final del pasillo no era la tinaja del pan sino unos cántaros). 



Para los que no sepáis qué es una artesa
     En orzas, y colgados, se guardaban los productos de la matanza, que se hacía todos los años. Chorizos, morcillas y patateras. Lomo y costillas, que se adobaban.  

     El día de la matanza era una fiesta. También me tocó estar en alguna de ellas.

     Durante todo el año, se engordaba o cebaba al cerdo. Por las mañanas, creo que ya os lo conté, pasaba el porquero tocando una especie de trompetilla y se llevaba a los cerdos -¡cual flautista de Hamelín!- al campo para que se alimentaran con bellotas, o lo que sea, y los devolvía a casa en el transcurso del día.

     Cuando llegaba su día, que no sé si era el de San Martín, se reunían en casa de los abuelos un montón de gente para echar una mano. Recuerdo a tío Arsenio y otras personas persiguiendo al cerdo por el corral, que huía gruñendo porque debía imaginarse lo que se le venía encima, unos y otros entrando y saliendo por los huecos de puerta que había entre las distintas zonas del corral. Cuando conseguían alcanzarlo, procedían... Luego en la explanadita o plaza que había delante de la casa, preparaban una hoguera donde lo chamuscaban. No sé en qué orden, pero recuerdo estar en el arroyo con algunas mujeres lavando tripas y nosotros montando en un columpio que nos habrían hecho con una soga en un árbol.  Lo siguiente que recuerdo es a todas las mujeres sentadas en la cocina, como en corro, haciendo el embutido. Unas iban llenando las tripas, a mano, o mejor dicho a dedo, otras las ataban y otras con un corcho  con puntas de alfiler, los iban pinchando, ahora sé que para sacarle el aire. Esta tarea estaba siempre amenizada por las ocurrencias de tía Rogelia  que parece que la estoy viendo: oronda... con sus faldones largos y negros...  y su pañuelo a la cabeza. Aparte de los productos típicos que todos conocemos, allí se hacía "turra", que era como bloques de sangre cuajada, que luego creo que se comía rehogada con cebolla.(??).

     También en la bodega, hacia el centro, colgada del techo por unas abrazaderas, había una balda grande donde la abuela Petra ponía la leche... y en un cuenco grande el tomate frito, hecho con mucha paciencia y que estaba tan rico. Mamá tambien lo hacía muy rico, ¿recordáis?. Decía que lo aprendió de su madre.

     También se guardaba el tomate natural, conservado en botellas de cristal.
Y el queso en aceite... Y las aceitunas...

     Lo cierto es que en esa época, la mayoría de las casas llenaban  su despensa con  los productos de su propia cosecha. El abuelo tenía una huerta, donde sembraban las hortalizas necesarias para el sustento. Y luego tenía "la huertina", que estaba al lado del arroyo,  y donde había un granado... y una higuera... y donde nacían tambien azucenas. En ella había una noria pequeña que tenía acceso al pozo por uno de los lados, con unas escaleras de piedra hacia abajo por donde recuerdo haber acompañado a tía Fe a coger agua con un cántaro. 


                                                                                            Continuará...

    
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Frase:

"Los hombres pasan, los recuerdos quedan, como quedan las obras de los que algo hacen".                               Víctor Montenegro
                                                                                                             

9 de septiembre de 2014

EL CAMPELLO

     Una escapadita de tres días a la playa para despedirnos del verano. 

     Rosamari, Pepín y yo nos hemos ido a Campello, en Alicante. Playa y descanso. 

     Solo os voy a contar uno de los días que fue especial; visitamos Altea. ¿Lo conocéis?. Pues merece mucho la pena. Siempre habíamos pasado de largo este pueblecito cuando íbamos por la zona, pero esta vez fuimos de propio intento a conocerlo.
    
     Primero estuvimos en la playa: es de cantos rodados blancos. Muy bonita para la vista aunque muy incómoda para los pies. Hay que ir con calzado apropiado. Pasamos allí la mañana.


Playa en Altea


8 de septiembre de 2014

EN EL PANTANO. .

    Continuación...

     Espero poder retomar contacto con el blogg ahora que hemos vuelto y que los horarios y los días se van normalizando. 

     Antes de meterme con el nuevo curso, os haré un pequeño resumen de lo que fueron el resto de las vacaciones en el pantano. 

23 de agosto de 2014

LAS HORAS DISTANTES

SINOPSIS

Una carta perdida durante muchos años llega por correo y Edie Burchill se encuentra viajando a Milderhurst Castle, una mansión inglesa en la que viven las hermanas solteras Blythe y en la que se alojó su madre durante la Segunda Guerra Mundial, cuando era una niña de trece años. Las hermanas Blythe mayores son gemelas y se han pasado gran parte de su vida cuidando de su hermana pequeña, Juniper, que no volvió a ser la misma desde que su prometido la abandonó en 1941. En el interior del ruinoso castillo, Edie comienza a desenmarañar el pasado de su madre.

15 de agosto de 2014

EXPOSICIÓN

     Siguiendo mi objetivo de servir de altavoz familiar, que no portavoz,  y compartir con vosotros las noticias que me llegan de las actividades artísticas de alguno de los nuestros, pues ahí va


     Sí, es nuestro David. Lo de "el Fraile", será en honor a su abuelo, que así le apodaban.

     Es una exposición fotográfica de imágenes de Uclés. 

     Ahora que la mayoría de vosotros estáis de vacaciones, tal vez os apetezca daros una vuelta por este pueblo de Cuenca y visitarla.

     Una foto de muestra. 

      
¡¡Inquietante!!... ¿verdad? 

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Reflexión:

"He aprendido...que una sonrisa es un modo económico para mejorar tu aspecto"
                      (???)

7 de agosto de 2014

CASTILLO DE LA ADRADA

     Esta semana teníamos el objetivo de ir a ver el castillo de La Adrada.

     El lunes estaba cerrado y, ademas, volvió a venir Alberto con Teo, y esta vez tambien se trajo a Otto y a Frida. ¡Fue una fiesta!...  ¡¡con tres niños y tres perros!!

     Las niñas estuvieron montando en una especie de “donuts” que arrastraba Alberto con la barca por el agua. Ahí las tenéis. ¡¡Mirad como se lo pasaron!!

                  
       



     Ayer descansamos y hoy decidimos hacer la  excursión a La Adrada, para ver el castillo de D. Alvaro de Luna.

     Teníamos proyectada esta salida desde que empezó el verano. Habíamos mirado su página web para ver los horarios: de 10 a 15 h, todos los días. Lunes cerrado. Dijimos: miércoles, mitad de semana... ¡pues hoy! 

     Hacía un poco de calor, pero les dimos las gorras a las niñas y ¡ale!, carretera y manta… 


4 de agosto de 2014

LA NASA EN ROBLEDO

     Esta semana nos hemos traído al pantano a las niñas para que pasen unos días con nosotros. Vinimos el jueves a medio día y ya hemos bajado un par de veces a la playa a bañarnos. 

En la playa
      El viernes nos recogió Alberto de la playa  y nos cruzamos a la otra orilla, donde estuvimos jugando con Teo y dándole de comer, mientras él y Pepín arreglaban algo en la barca. Las niñas estuvieron bañándose y aprendiendo de Alberto a tirar piedras sobre el agua para hacerlas saltar como una rana. Les dije que tuvieran cuidado porque con ese juego escalabré yo a su madre, cuando era pequeña. Se rieron de mí...


Un descanso a la orilla
    Por la mañana cuando nos levantamos: desayunamos... recogemos la casa y... medio preparamos la comida. Unos días las niñas acompañan a Pepín a sacar a Balú mientras yo recojo, y otros días se quedan leyendo... pintando... o haciendo alguna tarea en sus cuadernos de deberes, mientras él lo saca, y yo recojo.  Luego nos bajamos a la playa si hace bueno. 


Marta con Balú

Una carrera de  Balú con Ana 
     Por la tarde, después de siesta y merendar salimos al monte o por los alrededores a pasear con Balú. Buscamos piñones... Exploramos caminos... o bajamos a la playa, si no hemos ido por la mañana, pues Pepín dice que solo bajemos una vez al día porque hay otras cosas en que entretenerse. 


Por el monte y alrededores
     Cuando estamos solos, no solemos bajar a la playa los fines de semana porque hay mucha gente de fuera que viene a pasar el día y está "abarrotá". Así pues, como nosotros podemos ir entre semana y ademas hacía algo de fresco, el fin de semana decidimos hacer otra actividad.  
¡Nos hemos ido de excursión nada menos que a LA NASA!


29 de julio de 2014

EN EL PANTANO

     Bueno, esto mas que una escapada es un ir y venir...  Al pantano, naturalmente.

     Los días que estamos aquí pasan monótonos y tranquilos. Pero es lo que buscábamos. 


Bajamos a bañarnos a la playa. 
cuando hace calor...


28 de julio de 2014

DISPARA, YO YA ESTOY MUERTO

SINOPSIS

     "Dispara, yo ya estoy muerto", de Julia Navarro, es la apasionante historia de dos familias que persiguen sus sueños y luchan por sobreponerse a su propio destino. Una intensa y emocionada crónica de una saga familiar que ahonda en el vértigo de la condición humana al tiempo que propone una conmovedora reivindicación de que por encima de las patrias están las personas. Julia Navarro propone una ambiciosa novela de personajes inolvidables cuyas vidas,  se entrelazan con momentos clave de la historia, desde finales del sigo XIX hasta 1948 y que recrea la vida en ciudades tan emblemáticas como San Petersburgo, París o Jerusalén... Es una historia llena de historias una gran novela que esconde dentro muchas novelas y que, desde su enigmático título hasta su sorprendente final, alberga más de una sorpresa, mucha aventura y emociones a flor de piel . Hay momentos en la vida en los que la única manera de salvarse uno mismo es muriendo o matando.  



25 de julio de 2014

CRÓNICAS DE OTROS TIEMPOS

(continuación…)     

     Y ya estamos en la zona del corral. Esta zona, si no recuerdo mal tenía tres departamentos, o apartados. El del centro, según salías de la cocina, era lo que llamaban la cuadra donde, además, había un pajar para guardar el heno, la alfalfa y la paja para los animales. También había nidales para las gallinas, que campaban a sus anchas. El apartado de la derecha tenía en una de las paredes, unos pesebres donde comían las caballerías y en otra un pozo empotrado. También aquí estaba la otra puerta de la casa, que daba a la calle y que llamaban “la trasera”, que era por donde entraban los animales y por donde se metían las cosechas. El tercer apartado, el de la izquierda, era propiamente el corral. Estaba empedrado, y descubierto y ahí nos sentábamos a coser o a hacer otras tareas. También ahí se almacenaba leña para la lumbre: las famosas taramas… Y se hacían fotografías…

     Y aquí está la foto prometida.

        

     La foto en cuestión me llamó la atención porque eras típica, con la manta de fondo, tapando la pared. Era muy pequeña y no se apreciaba bien a las personas que estaban en ella, solo a la abuela y a mi hermano. Y, me emocioné pensando que la de la derecha podía ser yo. Cuando la pasé por el scanner y la amplié, pude comprobar que la de la izquierda era mi prima Encarnita y que la de la derecha no era yo. Y ha resultado ser “una dama misteriosa”. Sí, porque nadie sabe quien es.

     Ahora, con los móviles y las cámaras digitales, hacemos fotos a todo y a todos, pero entonces no todo el mundo tenía cámara fotográfica y solo se hacían fotos en casos especiales y con cuentagotas. El que esta chica esté en la foto, dentro del corral de los abuelos y en compañía familiar, es porque era alguien allegado y de confianza. Además, están como con trajes festivos. ¿Tal vez alguien que había venido a las fiestas?. No sé… lo cierto es que he preguntado a mi hermano… a mi prima… a mi tía, que entonces estaba todavía en casa de los abuelos, y nada… Calculo que arriba o abajo, debe tener mi edad, por lo que os reto a los que me conocéis y leéis mi blog a que me ayudéis a averiguar quien es.

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Frase:

"Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja".

                                                                                Proverbio italiano.


24 de julio de 2014

CRÓNICAS DE OTROS TIEMPOS

     Hace unos días, cuando volvíamos de La Manga y pasamos a visitar a Aurelio y Adela, estuvimos viendo fotografías antiguas y descubrí una que quiero compartir con vosotros. Debe ser de finales de los años cincuenta. De muy a finales… Yo diría entre el 1958 y 1960. Me ha traído recuerdos de aquellos tiempos.

     Está hecha en el corral de la casa de los abuelos. Ya en alguna ocasión he publicado algo de esta casa con referencia a mamá o a papá, pero creo que nunca la he descrito con detalle. Tampoco lo voy a hacer ahora, ¡no temáis!. Solo algún apunte de cómo yo la recuerdo

     Primero, la entrada de la casa tenía una puerta de las que están divididas en dos partes. Abrías la parte de arriba, introducías la mano y levantabas una aldabilla, diciendo “ave maría” al mismo tiempo que abrías la parte de abajo y entrabas en casa. De dentro te contestaban “sin pecado…”. ¡Vamos, como cuando ibas a confesar!. Había un amplio vestíbulo distribuidor, que llamaban “el patio de casa”, con suelo de cemento pulido y macetas con calas, o parecido…

     A la izquierda estaba el comedor, aunque solo de nombre porque no recuerdo haber comido allí nunca. Tenía un ventanal a la calle y el suelo creo que era de baldosa con algún dibujo. Eso sí lo recuerdo: el abuelo sentado delante del ventanal generalmente leyendo el ABC, al que estaba suscrito. Allí recibía a las visitas y allí comía él siempre, solo. A lo mejor por eso se llamaba comedor. Los demás comíamos todos en la cocina, que la recuerdo muy grande y hacía las veces de zona de estar y cocina . Dentro del comedor, había una alcoba que era el dormitorio de los abuelos.

     Frente a la puerta de la calle había otra alcoba, con dos camas, que era el dormitorio de los tíos. A los pies había un baúl para la ropa, que lo llamaban “mundo” y que estaba montado sobre una especie de patas, que no recuerdo el nombre que le daban. Debía ser muy hondo, porque cuando algo se perdía la abuela decía “estará en el culo del mundo”.

     A la derecha había otra estancia gemela a la del comedor, que era la habitación femenina. Constaba de una primera sala, con ventanal a la calle, y creo recordar que el suelo era de barro cocido color teja.  Había un lavabo y un armario con puerta de espejo. A continuación había una alcoba que era el dormitorio de las tías, con una cama que la recuerdo grande y muy alta.

     A la derecha del distribuidor y pegado a esta estancia salía el pasillo que llevaba a la cocina, bajando un escalón. Frente a este escalón estaba la puerta que comunicaba con las cuadras y el corral.

     La cocina era una estancia bastante amplia, pero toda la zona de estar y trabajar se concentraba en la cabecera, que era una zona mas ancha. Había una gran chimenea en el centro de la pared, con el fuego casi a ras del suelo, que era donde se cocinaba con los pucheros al rescoldo de la lumbre, y donde siempre había un pote con agua caliente. A los lados de la chimenea había unas alacenas (o era sólo a un lado?... ¿al izquierdo?) donde se guardaba la loza. En la pared de la derecha, una ventana que daba al corral y en la misma zona una pila, creo, donde se fregaba en unos barreños. En la pared de la izquierda había una bodega, donde se almacenaban los alimentos. Y en un ángulo también hacía la izquierda y a la espalda, la puerta que subía a la troje, donde se guardaba el grano. De estas dos estancias os contaré otro día.

     Os había dicho que no iba a detallar, lo siento pero… me lío y me lío.

     Tanto me he liado, que la foto en cuestión os la pondré en el próximo post. En compensación os pongo una del aspecto actual de la casa de la que os estoy hablando. No sé como estará ahora por dentro, ni tengo curiosidad por verla. Prefiero mantener mis recuerdos intactos.

La casa de los abuelos, aspecto actual
     Ahí la tenéis, la he recortado de google. ¿No os paseáis algunas veces a través de google maps, por zonas que hace mucho que no visitais?. A mi me encanta hacerlo. Sobre todo por los pueblos con los que he tenido alguna relación y a los que ya no he vuelto a ir. Este si lo he visitado muchas veces, pero la casa no, desde que dejaron de habitarla los abuelos. Aparentemente está como la recuerdo. El primer ventanal es el del comedor, después la puerta de entrada, el ventanal de la otra sala, y la trasera, que estaba en la misma fachada. Lo único que ha variado es el asfaltado de la calle, que en aquel entonces era empedrado.

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Proverbio judío.

"Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría".



10 de julio de 2014

EN EL MAR MENOR

     Mas o menos en las mismas fechas que estuvimos el año pasado en la playa de San Juan, en Alicante, este año nos hemos ido al Mar Menor, concretamente a La Manga, para poder disfrutar también del mar Mediterráneo. 

     Queríamos cambiar un poquito de aires y que Pepín se bañara en las aguas de este mar, beneficiosas para su salud.

     Algunos apuntes de nuestra escapada.

     No estábamos en primera linea de playa, pero teníamos una habitación con vistas... Con vistas al Mediterráneo. Justamente frente a la salida del sol.


Secuencia de un amanecer, desde la habitación del hotel