Nació el santo en Madrid en el siglo XI, cuando la capital de España aun estaba en Toledo, y Madrid era una localidad pequeña y eminentemente agrícola. Sería hacia el año 1080, fue bautizado en la iglesia de San Andrés, de padres muy humildes que al parecer pronto le dejaron huérfano, por lo que hubo de dedicarse a trabajar desde muy joven y lo hizo de pocero. Cuando se produjeron las invasiones árabes en Madrid, se trasladó y refugió durante un tiempo, en Torrelaguna (Guadalajara). Allí se casó con María Toribia (la que luego sería conocida como Santa María de la Cabeza). Después de un tiempo regresaron a Madrid para cuidar los campos de la familia Vargas y desde entonces se dedicó enteramente a la labranza, pasando a ser conocido como Isidro labrador.

Algunos de los milagros que se le atribuyen:





