La Puebla de GUADALUPE
Después de recorrer Romangordo y ver sus
trampantojos, nos tomamos un refresco en una terraza cerca de la plaza de la
iglesia y reemprendimos nuestro viaje a Guadalupe.
Por una carretera de curvas
infinitas llegamos al parador a la hora de comer por lo que dejamos el equipaje
en la habitación y nos fuimos directamente al comedor del mismo Parador
Una vez pasada la hora de calor decidimos
salir y empaparnos de Guadalupe, y lo de empaparnos es literal porque La Puebla
nos recibió lloviendo. Aunque luego no fue para tanto y el paraguas nos sirvió
de bastón para ayudarnos con tanta cuesta.
La oficina de turismo estaba cerrada
por lo que decidimos patear las calles por nuestra cuenta.
Desde la plaza del Monasterio, después de dar un par de vueltas sin rumbo, bajamos hacia un arco,
el arco del "Chorro Gordo", donde nos encontramos con el inicio de una especie de yincana: Una
flecha con el numero 2 nos indicaba el siguiente punto de interés: el "Arco del Tinte",
allí la flecha con el numero 3 nos llevó a la "Fuente del ángel" donde estaba la
flecha con la dirección hacia el número 4, la "Casa de Gil Cordero", y así… hasta que se nos hizo la hora de cenar, mas o
menos en la mitad del recorrido, precisamente en el Parador, que era el punto num. 12 y 13 en la yincana, ya que se trata de dos edificios antiguos: el hospital de San Juan Bautista y la Escuela de los Infantes. Tomamos algo ligero en una terraza de la
explanada de delante del Monasterio, nos quedamos allí un buen rato de charleta
y nos retiramos a descansar ya con dolor de pies.
Me permito poneros unas
fotos para ilustrarlo, aunque sabéis que no soy muy buena fotógrafa.
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| Recorrimos sus empinadas calles |